Neo Club Press Miami FL

Sin un buen poder judicial no es posible reformar a México

 Lo último
  • Trump, Bolton y los cuatro chiflados Se trata de la implacable “razón electoral”. Eso es lo que está tras este infernal griterío. Es absurdo (y peligroso) militarizar la frontera con miles de soldados. También es criminal...
  • La caravana y el nativismo Miles de centroamericanos se dirigen hacia la frontera méxico-americana. Son, más o menos, ocho mil. Trump ha dicho que “no pasarán”. Su vice Mike Pence afirma que Juan Orlando Hernández,...
  • Cubanos en Venezuela Luis Almagro afirma que 22 000 cubanos se infiltraron en Venezuela. Almagro es el Secretario General de la OEA. Tiene buenas fuentes de información. No existe la menor duda de...
  • Bolsonaro y Cuba Jair Messias Bolsonaro pudiera ser el Presidente de Brasil el próximo 28 de octubre. Los brasileños se ven en el espejo de los vecinos venezolanos y se aterran. Las encuestas...
  • ¿Discutimos realmente el Proyecto de Constitución? L’État, c’est moi. Luís XIV El gobierno cubano nos vende la idea de que el Proceso de Discusión del Proyecto de Constitución, en barrios, centros de trabajo y escuelas, es...

Sin un buen poder judicial no es posible reformar a México

Sin un buen poder judicial no es posible reformar a México
julio 10
20:55 2018

Es como las matrioskas, esas curiosas muñecas rusas de madera. Una va dentro de otra. No hay progreso ni prosperidad crecientes sin respeto a la ley. Y no hay respeto a la ley si no existen frenos morales y castigos a los violadores de las reglas, especialmente las que tienen que ver con la corrupción económica. Para impartir esos castigos es indispensable construir un sistema judicial eficiente, honrado e independiente de los otros poderes públicos. Ergo, la impunidad, en gran medida, explica el atraso material de América Latina y de medio planeta.

Aunque hay algunas sociedades corruptas y relativamente  exitosas, como China, por ejemplo, lo que revelan los índices de Transparency Internationales que los veinte países más prósperos del planeta son, simultáneamente, democracias honradas en las que predominan los mejores valores, que tienen un sistema judicial independiente capaces de castigar a los delincuentes, y un Estado de Derecho respetado y funcional.

La reflexión viene a cuento de Andrés Manuel López Obrador, AMLO para los mexicanos. Acaban de elegirlo y ha prometido disminuir la violencia sustancialmente. Se han cometido más de cien mil homicidios en cada uno de los dos últimos sexenios. AMLO asegura que se enfrentará a los problemas del desarrollo y combatirá la pobreza, la corrupción y la impunidad.

Tampoco ha aclarado cómo pretende hacerlo en una nación podrida por la actuación criminal de los narcos, en la que la sociedad suele ser cómplice de dar y recibir mordidas, y por la inveterada costumbre de muchos de sus políticos y funcionarios de robarse hasta los clavos. A este año electoral, el último del sexenio, con casi seis meses para la llegada del nuevo presidente, suelen denominarlo con un pareado cínico “el año de Hidalgo: chingue su madre el que deje algo”.

AMLO puede pedirle ayuda a la comunidad internacional, pero lo que ha sucedido en la vecina Guatemala no es muy halagüeño. En ese país, desesperados por la mezcla letal entre impunidad y corrupción, con la ayuda de la ONU crearon la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, la CICIG, pero no ha funcionado correctamente y ha generado muchos adversarios e innumerables críticas.

¿Por qué ha fallado? Entre otras razones, porque la Justicia debe ser impartida por los propios nacionales para que no levante sospechas de intromisiones extrañas. De alguna manera, ese principio revolotea en torno al Derecho desde que la Magna Carta fue promulgada en el 1215 en Inglaterra y dejó establecido que el juicio por jurado debía ser ejecutado por tus iguales (peers). Nunca es grato que un extranjero sin arraigo real, ajeno a la idiosincrasia de la sociedad, acuse y persiga a nacionales que proclaman su inocencia.

El Comisionado es un polémico jurista colombiano, ex miembro de la Corte Suprema de su país, llamado Iván Velásquez, enemigo declarado de Álvaro Uribe. Muchos guatemaltecos, dados al chascarrillo como pocos pueblos, lo llaman, despectivamente, el “Tal-Iván”.

Velásquez fue especialmente rechazado por los chapines desde que Gustavo Petro, dadas las afinidades ideológicas, intentó reclutarlo como su vicepresidente. A partir de ese punto, pese a la negativa de Velásquez de figurar en la boleta del exguerrillero marxista, se incrementaron las acusaciones de injerencias en los asuntos nacionales y, especialmente, de abuso de poder.

Si una CICIG mexicana no es el camino, ¿cuál debería ser la ruta que emprendiera AMLO para reformar el sistema judicial? Las buenas reformas se hacen oyendo a los expertos. Las instituciones son tan buenas o tan malas como las personas que las operan. Acaso lo más sensato sería comenzar por reunirse con las autoridades de las facultades de Derecho de las universidades públicas y privadas mexicanas para saber cómo se puede mejorar notablemente la calidad de los profesionales.

Naturalmente, también es una cuestión de dinero. Los mexicanos tendrán que asignar grandes recursos para contratar a los mejores profesionales. A esos hay que atraerlos con plata y distinciones. En América Latina, desgraciadamente, al Ministerio Público acuden los peores abogados, los que no son aceptados en los buenos bufetes. Así no es posible transformar nada.

http://www.elblogdemontaner.com/

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Carlos Alberto Montaner

Carlos Alberto Montaner

Carlos Alberto Montaner ( La Habana, 1943). Escritor y periodista. Ha publicado alrededor de treinta libros, varios traducidos al inglés, el portugués, el ruso y el italiano, entre ellos las novelas "La mujer del coronel", "Otra vez adiós" y "Tiempo de canallas". La revista Poder lo ha calificado como uno de los columnistas más importantes en lengua española, y en 2012 Foreign Policy lo eligió como uno de los 50 intelectuales más influyentes de Iberoamérica. Reside entre Madrid y Miami.

Artículos relacionados

Radio Viva 24

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Cuánto valor cuesta no tener valor (fragmento)

José Hugo Fernández

Para Imre Kertész, el célebre escritor húngaro, Premio Nobel de Literatura en 2002, “el destino del varón en esta tierra no es otro que destruir lo tierno y lo bello,

Leer más
  Luis de la Paz

En los tiempos difíciles de Heberto Padilla

Luis de la Paz

    En una remotísima tarde de verano, sería el año 71, o tal vez el 72, el escritor José Abreu Felippe, a quien tanto le debo, me mostró un

Leer más
  Alcides Herrera

No me hables más

Alcides Herrera

                  El futuro soy yo y en él me siento. Es su bar. Me rodea Copenhague y una brisa futura me acaricia

Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami