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UARS, ROSAT y la ronda de los satélites

UARS, ROSAT y la ronda de los satélites

septiembre 26
06:14 2011

1-a_UARS_2A nadie se le ocurría andar en un auto sin frenos ni dirección, sólo con el drive y loma abajo. Nadie tiene derecho a exponer ni siquiera a un mosquito al peligro de un autobús cósmico cayendo a más de diez mil kilómetros por hora, sin control. Todavía no se sabe dónde cayeron algunos de los fragmentos del satélite UARS. Se comenta que al sur de Calgary, en Canadá, se vieron algunos, pero nadie lo puede asegurar.

En la propia Canadá, en el área de Slave Lake cayó un satélite ruso con un reactor nuclear, y ahí los niveles de radioactividad son extremadamente altos. Pero no han encontrado el reactor [hace de eso ya 20 años]. Lo que sucede es que “mentes obtusas” como la mía no quieren que le caiga uno en la cabeza,  ni a nadie. ¿Qué sucedería si cayera en el Versailles o en la Torre Eiffel o en el Empire State? Sin embargo, si aplastara a una tribu de aborígenes de la Amazonia nadie se daría por enterado.

Hay muchos ejemplos de atrocidades realizadas en nombre de la ciencia y el progreso –y no sólo en el capítulo de las armas, sino en los asociados a la petulancia e irresponsabilidad de algunos–, y que han ocasionado terribles tragedias. El límite a la ciencia y al desarrollo tecnológico lo imponen la responsabilidad y la ética, sin hacer que esto, que ha tenido un final “feliz”, se convierta en una polémica. Ahora a esperar por el próximo satélite, ROSAT, y por el siguiente, que todo lo que sube en algún momento baja, que nadie lo dude.

Comentario de Laz a la nota Caída del segundo satélite

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