Neo Club Press Miami FL

Un año más del Remolcador

Un año más del Remolcador

Un año más del Remolcador
julio 17
04:34 2015

El pasado13 de julio se cumplió un año más de un horrendo crimen cometido por el gobierno castrocomunista, el hundimiento del remolcador “13 de Marzo”. Hecho que no podemos olvidar, ni dejar que se olvide.

La dictadura cubana trata sistemáticamente de falsear los hechos de aquel acontecimiento de brutal terrorismo de Estado, y reincide en la vieja táctica de repetir y repetir una mentira, de modo que, con el correr del tiempo, en la memoria colectiva pueda convertirse en una virtual verdad.

Por eso, los que hemos luchado, en cualquiera de sus formas, contra la dictadura castrocomunista, tenemos que seguir repitiendo y repitiendo, divulgando el crimen para que la verdad se reafirme como invulnerable verdad.

Fue aquello una trampa con la que la tiranía castrista quiso dar un escarmiento a esa clase de fuga del país, que ya tenía un antecedente reciente. Y con el conocimiento previo, propició el reclutamiento de varios hombres y mujeres para darse a la aventura de marcharse del país. Todo preparado para la emboscada marítima, los guardacostas del gobierno se situaron en puntos cercanos de la salida del puerto de La Habana, de donde saldría el remolcador en su fuga.

Detenida dicha embarcación a poca distancia de la costa, tres poderosas lanchas guardacostas, conocidas como Polargos, atacaron al endeble remolcador “13 de marzo” , utilizando potentes cañones de agua, de fuerza tal que podían lanzar fuera de la nave a personas que se hallaban en la cubierta de dicho remolcador.

Como iban muchos niños, varias madres alzaron a sus hijos en alto en súplica a los esbirros para que no siguieran en su ataque, pero esos policías marítimos siguieron dirigiendo sus cañonazos potentes de agua, que a algunas de aquellas mujeres les arrancaron a sus niños de las manos, lanzándolos fuera de la embarcación.

Finalmente, los potentes barcos Polargos embistieron al remolcador “13 de Marzo” hasta hundirlo. Zona aquella de tránsito de barcos, el paso de uno de otra nacionalidad que salía de la bahía propició que rescataran del agua a los sobrevivientes, los que más tarde, como protagonistas del acontecimiento, han dado el testimonio verídico de los hechos. El saldo de dicho crimen fue la muerte de alrededor de 40 personas, entre ellos cerca de 20 niños que iban entre los pasajeros en fuga.

El gobierno castrocomunista ha venido inventando la versión de que fue un accidente, al volcarse la embarcación por el peso de los pasajeros. Sistemática repetición, lo que siempre tiene alguna eficacia, de modo que hasta importantes medios de prensa norteamericanos (influenciados por dicho engaño o tal vez sobornados por agentes del gobierno cubano) han estado dando versiones inexactas de esos hechos.

Para empezar, señalo que algunos de esos medios de prensa de este país, comentando el incidente, se refieren al 13 de Marzo como el “remolcador robado”. Hay que aclarar de una vez el concepto jurídico de dicha calificación. Aquel remolcador, en puridad conceptual jurídica, no fue “robado”. Hay una diferencia entre “robo” y “hurto”. Se califica como robo a la sustracción de algo con el fin de apropiarse del objeto en cuestión. El hurto es también la sustracción de algo, pero de una entidad delictiva –en tal caso– menor, primero sin violencia, cuya acción puede tener varios motivos finales. Uno de ellos es cuando el objeto sustraído no se ha usado para enriquecimiento del autor o apropiarse el objeto, sino específicamente para usarlo con otro objetivo, y después de alcanzado, el objeto en cuestión puede quedar al alcance o para recuperación de su dueño. En este caso se produce lo que en la ley penal se califica como “hurto de uso”. No robo, en específica calificación, porque los autores del hecho no sustraían la cosa hurtada para apropiarse de ella, sino para el fin mediato de usarlo solo para irse del país (Toda nave en estos casos queda a la disposición del reclamo por parte de su dueño).

El caso del remolcador “13 de Marzo” no fue el único crimen de este tipo cometido por el régimen castrista contra los cubanos en su intento de fuga por mar. Así ocurrió años antes, a la salida del río Canimar, en Matanzas, y en la marina Barlovento, en La Habana. Y posteriormente el caso de los tres jóvenes negros, fusilados una semana después que, con el mismo fin, intentaron “utilizar” una pequeña lancha pesquera de una cooperativa local.

Si el gobierno castrocomunista pone en práctica la táctica informativa de repetir y repetir falsas versiones de estos hechos, con el intento de convertir las mentiras en virtuales verdades, ante la opinión pública, a los opositores de ese gobierno les corresponde, en justa riposta, repetir la verdad de los hechos, para que no se borren del expediente de terrorista y sanguinario que tiene ese gobierno.

Más aún ahora, que indolentes y cómplices intereses políticos y económicos tratan de lavar el rostro del régimen totalitario para acomodarlo bajo el manto de las relaciones diplomáticas y los planes de inversión económica en un país donde ocurren esos hechos monstruosos, que no podemos permitir que se olviden o se deformen ante la opinión internacional.

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Ángel Cuadra

Ángel Cuadra

Ángel Cuadra (La Habana, 1931) es poeta, ensayista, periodista, abogado y profesor de Literatura Española. Reside en los Estados Unidos desde 1985. En Cuba, fue uno de los fundadores del Grupo Literario Renuevo (1957). Fue detenido en 1967 por actividades políticas subversivas contra la dictadura de Fidel Castro, y sancionado a quince años de prisión. En 1980 el PEN Club de Suecia lo nombró “miembro de honor”, y entre sus numerosos libros publicados figuran “Peldaño” (1959), “Impromptus” (1977), “Poemas en correspondencia” (1979), “Las señales y los sueños” (1988) y “Diez sonetos ocultos” (2000). Ha recibido varios premios, entre ellos el Rubén Martínez Villena (Cuba, 1954), el Premio Presidencial (Los Ángeles, 1986) y el Premio Amantes de Teruel (España, 1988). Preside el PEN Club de escritores cubanos en el exilio.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Carlos Alberto Montaner: ‘Otro gran fraude electoral en Venezuela’

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Jorge Olivera Castillo

Testamento del cautivo

Jorge Olivera Castillo

                  La libertad puede ser una nubecilla de polvo que corre despavorida en busca del horizonte. Un rumor sin consonantes y solitario.

0 comentario Leer más
  Julio Antonio Molinete

Resolución

Julio Antonio Molinete

                  me ocultaré en las aguas sin comulgar la hostia de cada día      (un rostro en la pared      dos orejas en

0 comentario Leer más
  Armando de Armas

La noche del cangrejo

Armando de Armas

Acabo de descubrir en el muro de Facebook de Norma Gálvez Rey la foto del monumento al cangrejo en Caibarién, símbolo de esa ciudad. Una madrugada amanecí bajo ese cangrejo

2 comentarios Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami