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Una frase centenaria

Una frase centenaria

Una frase centenaria
enero 07
00:17 2015

“Lo bueno que tiene esto… es lo malo que se está poniendo”. Lo decía mi abuelo, y quizás también mi bisabuelo, con una pausa intermedia a modo de censura. Hay dichos que se desgastan al paso del tiempo, pero este no ha perdido su filo en más de cien años. Hoy por hoy, sigue teniendo en Cuba la actualidad que siempre tuvo en los momentos más difíciles de su historia republicana. La frase, que ha sobrevivido a tanto dicharacho de moda, sorprende por su arraigo en la tradición oral. ¿Será por ese modo de decir sin hacer que lleva la marca del choteo cubano? Quizás por eso y por la rotundidad misma del enunciado, ideal como pocos para alimentar la oralidad transgresora dentro de la cultura de la resistencia.

El contrasentido de cifrar las esperanzas de mejoría en el deterioro mismo de la situación no deja de tener cierto sentido dentro de una dinámica de fin de régimen. “No hay mal que por bien no venga”, reza el viejo refrán que en ocasiones nos ha servido para cambiar de rumbo y hallar un mejor camino; o bien, en último caso, para encajar el golpe como mecanismo de defensa frente a la adversidad.

“Cuanto peor, mejor”, suele oírse a menudo en España, como apostando al desgaste político del partido en el poder. Y seguramente que en diferentes lenguas y culturas habrá innumerables refranes y proverbios por el estilo. Pero nada como la gracia de nuestro dicho, que niega la premisa mayor y al mismo tiempo la confirma, enfocando la crisis no como callejón sin salida sino como punto de inflexión hacia el cambio deseable. De ahí la coherencia, así como el sabor criollo, de un enunciado que aparentemente desafía las reglas de los silogismos.

“No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista” es otro refrán que apunta en la misma dirección. La diferencia está en que este se emplea en todo el mundo hispano y pertenece al patrimonio común de la lengua española, mientras que la frase que aquí nos ocupa se distingue por su cubanía de pura cepa. Lo cual de ningún modo significa que surgiera espontáneamente como el curujey en la ceiba, pues, a pesar de ser considerado anónimo, nuestro dicho cuenta con autor reconocido.

Según Max Henríquez Ureña, esa salida ingeniosa se le ocurrió al calor de un mitin callejero a Rafael Fernández de Castro, un profesor, orador y político autonomista que fue elegido tres veces diputado a Cortes, pero más que en el parlamento o la cátedra, brilló sobre todo por la agudeza de sus ocurrencias en la tribuna popular. Sus comentarios sarcásticos sobre la actualidad política cubana sonaron mucho en su tiempo y algunos se volvieron muy populares. Según Henríquez Ureña, “frases suyas, restallantes como latigazos, se hicieron famosas, como aquella de: ‘Lo único que hay de bueno es lo malo que esto se va poniendo’” (Panorama histórico de la literatura cubana. Tomo II, p. 37. La Habana, 1979).

Fue en 1893, al constatar que las reformas políticas prometidas por España se quedaban solamente en promesas incumplidas, cuando el autonomista  De Castro pronunció su feliz valoración sobre la realidad de la nación embrionaria frente a la tozudez de una metrópolis sin visión de futuro. La frase, al final, quedó simplificada como “lo bueno que tiene esto es lo malo que se está poniendo”. El dicho de Fernández de Castro pasó a ser “anónimo” desde el mismo instante en que el cubano de la calle se lo apropió. Quizás porque sintiera como suya la gracia de la frase o su tono entre cínico y sentencioso, tirando un poco a choteo.

Pero lo malo que tiene esto –o aquello, según de dónde se mire– es que en más de medio siglo no haya valido de nada el dicho que caló tan hondo en el imaginario cubano. Solo que por más vueltas que le demos, con los Castro nos ha fallado desde Santa Bárbara hasta la ley de gravitación universal. ¿Volverá la frase centenaria a cobrar vigencia en la Cuba actual bajo la sombra ominosa del pacto Obama-Castro?

Sobre el autor

Nicolás Águila

Nicolás Águila

Periodista cubano con residencia en Madrid, licenciado en Filología Inglesa, Nicolás Aguila ha sido colaborador de numerosos publicaciones en varios países, entre ellas Cubanet y la Revista Hispano Cubana. Ha trabajado como docente universitario, traductor y editor de revistas médicas. Residiendo en Brasil obtuvo por concurso una beca de ICI para curso de profesores de español en Madrid. Ha realizado numerosos cursos de posgrado en el área de Lingüística Aplicada y enseñanza de idiomas en Cuba, Brasil y Estados Unidos.

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