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Una visión chic en la nueva conquista de La Habana

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Una visión chic en la nueva conquista de La Habana

Desfile de Chanel en el Paseo del Prado (La Habana)

Una visión chic en la nueva conquista de La Habana
mayo 16
14:03 2016

 

“La riqueza cultural y la apertura de Cuba al mundo hacen del país una fuente de inspiración”, se leía en la nota que publicó la muy chic firma francesa de modas Chanel a propósito de su reciente desfile en el Prado de La Habana. Parece que para el exquisito Karl Lagerfeld, director creativo de esta firma, los términos “riqueza cultural” y “apertura” también pueden ser guiños al excentricismo cursi.

En todo caso, y apartándonos de lo demás, supongo que cualquier habanero que se precie —y hoy se duela de serlo—, como yo, sienta el mismo retortijón en las tripas cada vez que alguno de estos ricos y famosos que ahora visitan nuestra ciudad, en plan de nuevos conquistadores, habla sobre su riqueza con argot de arqueólogo, sugestionado por la idea de lo que algún día fue, y por lo que quizá con mucho empeño y buena disposición puede aún deducirse de sus ruinas.

Porque justo de eso se trata, de una ciudad en ruinas, por más que maquillaran una pequeñísima franja para Chanel, en tanto el resto quedaba oculto bajo la escombrera.

Según los especialistas, solucionar el estado ruinoso de La Habana costaría hoy más de 3000 millones de dólares. Ciertamente la cifra me parece muy inferior a la que el régimen ha desembolsado en guerras ajenas e inútiles, o en propaganda superflua. Pero aun con todo y su desmesura, la cifra misma puede ser una señal de esperanza. Significa que por lo menos hasta este momento la progresiva destrucción de nuestra ciudad podría tener remedio, algo en lo que me gusta creer pero en lo que no creo. Sobre todo si nos referimos a su profundo corazón, a lo más vivo y lo más amenazado, que es el centro.

Sólo en Cayo Hueso, uno de los barrios más céntricos y deteriorados de su yema, hay más de 200 ciudadelas en menos de un kilómetro cuadrado. En la zona más antigua hay unas 22.000 viviendas clasificadas como cuarterías o conventillos o ciudadelas. Y en el pintoresco barrio de Atarés, uno de los más pequeños, 6000 familias sufren cada aguacero como premonición de nuevos derrumbes.

El caos de estas zonas centrales, fruto de un irresponsable e inhumano abandono de su mantenimiento por más de medio siglo, provoca que el régimen y aun la propia gente prefieran la búsqueda de soluciones en áreas de la periferia. De esta manera, La Habana parece condenada a tambalearse desde su yema durante unos años más, sólo Dios sabe cuántos, hasta ser irrecuperable.

Los malos remiendos que hoy les pegan albañiles improvisados, con o sin el concierto del Estado, lejos de alejar ese día cero parecen acercarlo y hasta estimularlo.

Y otro tanto podría decirse de la medida gubernamental (desesperada y descocada) de construir o remozar cuartuchos dentro del mismo casco infecto para que supervivan en ellos los ciudadanos que ya perdieron sus casas por derrumbe. Sin ir más lejos, en muchas zonas del municipio Centro Habana viven mil habitantes por hectárea, en inmuebles de baja altura, o sea, unos encima de los otros.

Y esas áreas centrales son precisamente las que atesoran muchas (la mayoría) de las grandes riquezas arquitectónicas e históricas de nuestra ciudad. “La Habana podría terminar, en una visión dantesca, como un gran anillo de basura consolidada o como un cráter vacío, que en el centro alguna vez tuvo una ciudad”. Así lo dejó sentenciado uno de sus fieles guardianes, el prestigioso arquitecto Mario Coyula, el cual, por cierto, no fue nunca proclive a las visiones dantescas.

Sobre el autor

José Hugo Fernández

José Hugo Fernández

José Hugo Fernández (La Habana, 1954) es escritor y periodista. Durante la década de los años 80, trabajó como periodista para diversas publicaciones en La Habana, y como guionista de radio y televisión. A partir de 1992, se desvinculó completamente de los medios oficiales y renunció a toda actividad pública en Cuba. Tiene 16 libros publicados. Actualmente reside en la ciudad de Miami.

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1 comentario

  1. rebecaulloa
    rebecaulloa mayo 16, 18:52

    #SOSCUBA… me han dolido muchas cosas desde que salí de Cuba…me duele la niostalgia de los familiares y amigos que dejé aun y que algunos no volveré qa ver jamás como mi madre que murió estando yo fuera y sin posibilidad de viajar a la Isla…. me duelen los presos politicos… me duelen las tantas historias que solo supe cuando sali al exilio… me duele la depauparacion de una Habana que siento como mia …me duele mi pueblo , el guaso donde puse mi alma y nunca he podido recuperarla completamente…. me duele y me duele y seria una lista interminable… pero nada, y lo confieso, me ha dolito tanto, tantisimo como este desfile Chanel… todo el goamour parisino en el Prado con nuevo piso pulido con leones recien lavados y con tantos hermanos a quienes la polici no dejaba pasar…. ya esto ha rayado en la grosería…. ya no tienen ni un poqutitico de pudor para demostrar al mundo que en Cuba hay un gran apathei con los nativos… antes intentaban disimularlos y hacian sus fiestas escandalosas con oficiales y extranejros en sitios cerrados,.. no , ahora, en pleno lugar publico y en el Prado, lugar insigne de la capital… m no habia escrito sobre el tema, porque tengo tanto dolor, tanta rabia y tanta impotencia… que me da miedo que el me duele me deje sin aliento… porque la impotencia , me mata …

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