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Velázquez Callejas, Bayamo y la clave de la genealogía nacional

Velázquez Callejas, Bayamo y la clave de la genealogía nacional

Velázquez Callejas, Bayamo y la clave de la genealogía nacional
diciembre 30
04:23 2013

bayam callejasHace años me propuse no leer más filosofía o historia en rechazo a la manipulación de las ideas y los sucesos por muchos autores de mi país de origen. Saturado de manuales, interpretaciones y búsquedas de nuestras raíces basadas en estereotipos repetidos como los referidos a las guerras del siglo XIX, la década de la desgracia y la impronta de los comisarios remataron mi desencanto.

La curiosidad me llevó a leer un texto diferente. Genealogía del espíritu nacionalista. El mito Bayam (Neo Club Ediciones), de un autor polémico y no convencional, Ángel Velázquez Callejas, quien me condujo de página en página en un viaje al pasado, incluso hacia el presente. No se trata de un libro panfletario, sino de un ensayo muy especial adonde se subdivide todo el esquema de la fundación nacional a partir de palabras, mitos y la propia historia, matizada con mucha imaginación e información, como atañe a un escritor fitness.

Aquí la cosa toma giros inesperados. Se nos sumerge en una zona de Cuba particular por su repercusión en los conflictos del siglo XIX y en toda la cultura nacional. De la mano, aparece una serie de referencias que ubican al autor en un concepto diferente, si bien pudiera señalarse su profundo conocimiento filosófico e histórico. No puede negarse su raigambre martiana ni tampoco sus indagaciones en la teoría poética de Lezama Lima

Si bien encontramos una copiosa bibliografía referida a la genealogía, principalmente referida a los patriarcas bíblicos y sus descendientes, “El mito Bayam”  es un libro que, con punto aparte de los orígenes en los que se embarca, intenta explicar la nación cubana, como ya indicamos anteriormente, desde el punto de vista de una región mitológica de Cuba: Bayamo.

Así, la ciudad que nunca se rindió y que fue incendiada, a pesar de los que se opusieron, se convierte de hecho en la conclusión de un proceso que ha sido señalado de manera diferente y tradicional por muchos interesados en la historia de esa isla. Y hay algo de razón porque lo que Ángel Velázquez describe en ese estudio que parece regional, termina siendo la voz del país. Así, nos recuerda otro hito de la zona Cauto-Manzanillo que coincidentemente aparece en la primera obra reconocida de la literatura cubana, y por ende de esa nacionalidad: El espejo de paciencia. Es cuando se presenta lo nacional desde el punto de vista de las frutas, las razas y la convivencia de los residentes en época tan lejana como el siglo XVII.

Pero Ángel no intenta únicamente seccionar la región en su carácter dulce y paciente sino que la conectará con todo lo que implica la herencia indígena, el Comercio de Rescate, así como en la economía de los llamados fundadores de mi país de origen. Por eso, emergen en este estudio profundo de lo local los caminos a una reflexión sobre nuestra nacionalidad.

Elementos tan conocidos en el Oriente de Cuba como el espiritismo de cordón y mitos como la Luz de Yara se describen a partir del mito y la leyenda imbricados en la historia. Debemos puntualizar también la masonería, que parece más propia de lo macro-nacional pero que es recalcada con gracia en esta especie de narrativa que incluye la actuación de los líderes de la región devenidos en padres del país, como fueron Carlos Manuel de Céspedes, Vicente Aguilera y Perucho Figueredo, solo por mencionar algunos.

El autor despliega no solo una cultura en algunos instantes barroca, sino también criterios muy agudos y personales. Juega también con los elementos señalados anteriormente. De ahí que la teoría de la formación de la nacionalidad le permita confluencias sociológicas, históricas, culturales.

Todo en este libro se elabora a través de un material extenso, pero no estamos hablando de un texto superficial que hilvana acontecimientos de forma estéril y cansona. Todo lo contrario. Por eso vale la pena recalcar sus referencias –el caso de uno de los hermanos James, el siempre presente José Martí con su visión cósmica y cubana, así como Lezama Lima y su teoría poética–, que se imbrican en este texto peculiar que invade las esferas de lo nacional y pudiera utilizarse como lectura obligatoria para los interesados en temas como la genealogía, no importa dónde uno haya nacido.

Sobre el autor

Julio Benítez

Julio Benítez

Julio Benítez (Guantánamo, 1951) es profesor y escritor. Fue activista de los derechos humanos en Cuba. Ha publicado, entre otros libros, “En Glendale no hay ladrones”, “Las tres muertes de Gurrumina Robinsón”, “La reunión de los dioses” y “El rey mago”. Obtuvo el premio Regino Boti en 1990. Actualmente reside en Los Ángeles, California.

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