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Verdad y mentira de la blogosfera cubana

Verdad y mentira de la blogosfera cubana

diciembre 01
20:58 2011

1-aaa_blogosfera_miniHubo un lugar en el universo americano, entre tantos poetas, narradores, críticos y ensayistas, en el que vivió más que un animal salvaje aquel que  inventó la blogosfera. La blogosfera fue inventada por un artista americano. Fue en un “momento fugaz” (que se extienda ahora por toda la eternidad es otra cosa). Porque, al parecer, los americanos, que no son tan salvajes como ellos mismos creen, han civilizado al universo de tantas mentiras y verdades que provocaron que el inventor de aquel “momento” pasara inadvertido para la historia universal.

Se podría decir con otras palabras lo mismo, pero no habría mejor ejemplo para ilustrar diáfanamente cuán deplorable, oscuro  y fugaz, y cuán improductivo e inicuo, es el nivel en que se presenta la actual blogosfera cubana dentro de ese universo. Y no me refiero al archiconocido espacio depredado por los anónimos, sino al que nos representa como intelectuales.

Es verdad, hubo un tiempo en que no existía la blogosfera; pero ese tiempo por ahora no ha perdido nada importante porque la blogosfera, al menos la cubana, no articula, implícita o explícitamente, mensaje alguno que conduzca a algo más allá de la aferrada idea del ego. Reza un blog: “Las palabras es todo lo que tenemos”. Reza otro: “Un espacio a favor de las ideas”. Más patético: “Espacio para el ensayo y la crítica literaria”. Más odre: “Vini, vidi, vinci”. Más burlón: “Un poeta en actos”. Y así sucesivamente hasta el infinito.

Pero, de hecho, la blogosfera cubana miente creyendo decir la verdad. Miente porque se autoengaña ocupando un espacio que, para quien inventó la blogosfera, significaba una entrada a la naturaleza salvaje del ser humano. Pero a base de egos, de creernos que somos el ombligo del universo, no podemos llegar a toparnos con esa naturaleza. Y esto pasa desde la blogosfera, cuando debería suceder lo contrario.

¿De dónde proviene, entonces, la naturaleza americana de auto-engañarse mediante lo salvaje? He oteado en “Los pasos perdidos” para hallar una respuesta, pero explícitamente no la he encontrado. Carpentier es muy sutil y ha entrado en el terreno del inconsciente colectivo para explicarse el por qué de la conducta desigual de la cultura americana respecto a la occidental.  Y esta conducta de sentir la diferencia, de empequeñecernos por la idea de sobresalir, atraviesa de medio a medio el instinto “blogeroso” de los intelectuales cubanos. No hay quien tire una flecha que no retorne al corazón de quien la envió. Yo soy, yo soy.

http://angelcallejas.wordpress.com/

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